La selva de
nuestro país vuelve a ser noticia principal cada vez que hay problemas en la explotación
petrolera y por los reclamos de los habitantes, especialmente las poblaciones
aborígenes, pues se tiene reclamos por los pasivos ambientales y la tala descontrolada
de las especies vivas de animales y vegetales..
JHay consenso entre políticos y académicos que a la fecha
el Estado ha aportado muy poco o casi nada a la selva, su desarrollo humano y
sostenible, lo que confirma los reclamos de personas naturales e instituciones
civiles, religiosas y educativas, incluso de los sucesivos gobiernos locales y
regionales..
Para salir de este estado crítico, de gran desconfianza
en razón a objetividades del pasado, es necesario que la alianza estratégica de
los tres elementos, antes indicados, se establezca y desarrolle, con la
evidencia de la suscripción de acuerdos y su correspondiente implementación,
dentro de lo que el Perú y la amazonía requieren y pueden ir avanzando, con
relaciones de armonía lograda poco a poco, sin imposiciones de ninguna de las
partes. No hay que olvidar que hechos objetivos del pasado generan percepciones
subjetivas que pasan a formar parte del subconciente colectivo que cobra fuerza
al momento de las negociaciones, como lo indica la Economía Conductual.
En este sentido, las empresas juegan un rol muy
importante en el diálogo franco y creíble con las comunidades donde se realiza
y realizará la exploración o explotación de recursos naturales. Es conveniente
recordar lo expresado por Telefónica del Perú: “La comunidad apoya cuando
conoce los beneficios de la inversión”. Si el tema ambiental está muy ligado a
lo social y de manera no favorable por experiencias francamente negativas por
la acción de las empresas contando muchas veces con la complicidad del Estado,
es preciso que exista una comunicación fluida y de monitoreo permanente de las
partes, con EIA, estudios de impacto ambiental, modificables durante las
operaciones por las nuevas apreciaciones de necesidades emergentes, para el
beneficio mutuo de empresas y comunidades.
Hay múltiples alternativas y oportunidades de inversión
en la selva, pudiéndose indicar en esta ocasión tres de las que ya están en
marcha, aparte de las referidas a la explotación del petróleo, esto es, madera,
cacao y reforestación.
Hace 15 años, en la zona de Huallaga, región San Martín,
el cultivo de la hoja de coca para el narcotráfico era un cultivo de primera importancia.
Los cultivadores tomaron la alternativa de sembrar cacao para erradicar el
cultivo de la coca, que ha dado buenos resultados, habiendo pasado del sembrío
de 300 hectáreas a las 40,000 has en actual explotación y se ha pasado de
vender en el mercado local por US$ 50,000 a US$ 50 millones el mercado
exterior.
Otro producto importante fruto de la nueva corriente de
inversión es la madera, produciendo para el mercado local y más para el mercado
exterior. El gran problema es la deforestación de consecuencias absolutamente
negativas para los pobladores y la naturaleza, por lo que esta actividad debe
ser llevada de manera racional y ordenada.
La reforestación es una actividad económica de enorme
potencial que cuenta con ventajas comparativas muy grandes, existiendo especies
cuyo período de crecimiento es más corto que el de especies similares en otros
países, inclusive de Sudamérica. Chile exporta US$ 6,500 millones frente a la
exportación de US$ 160 del Perú , siendo que importamos US$ 1,160 millones.
Finalmente, hay
que trabajar intensamente por desarrollar la actividad turística, con respeto
al medio ambiente, constituyendo el turismo ecológico una oportunidad
extraordinaria de crecimiento económico y bienestar social, de la mano dela
enorme cantidad de mano de obra a utilizar bien, con eficiencia empresarial y
social, contando con lo que son las costumbres ancestrales de las comunidades
nativas
Carlos A. La Rosa Lama
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